El amor entre madre e hijo es uno de los sentimientos más hermosos del mundo. El 1 de enero, la Iglesia conmemora a María, la madre de Dios. Esta festividad nos recuerda una de las maravillas de Navidad, Dios vino al mundo no como un extraterrestre desde el espacio sideral sino a través de una madre humana, a quien amó con un amor indescriptible. Cristo desea compartir ese amor con nosotros y por eso es que nos entrega a su madre, también, para interceder por nosotros. En esta Navidad, confía tus preocupaciones a ella y agradece a Cristo por el regalo de su madre.

Pregunta del día: ¿Qué deseas confiar hoy a María?

Santa María, madre de Dios, reza por mi.