A menudo, nos sentimos decepcionados cuando una celebración importante, como un casamiento, una fiesta de cumpleaños o una reunión de amigos, llega a su fin. Nos resistimos a regresar a nuestra rutina ordinaria. El antiguo villancico “Of the Father’s Love Begotten” refleja este deseo innato en su estribillo persistente, “Evermore and evermore” (para siempre y para siempre). Si bien todas las celebraciones mundanas llegan a su fin, incluso una gran festividad como Navidad, este villancico nos recuerda lo único que jamás tiene fin, el amor de Dios. A medida que se aproxima el fin del Tiempo de Navidad, ten conciencia del amor misericordioso de Dios por ti todos los días.

Pregunta del día: ¿Qué experiencia de tu celebración de Navidad puedes hacer tuya en el Año Nuevo?

Ayer, hoy y mañana, abro mi corazón para llenarlo con el amor de Dios por mi.