Cuando nos reunimos con viejos amigos, por lo general terminamos compartiendo recuerdos antiguos. De repente, esos momentos del pasado se hacen presente de nuevo; nos producen alegría aquí y ahora. Esto mismo sucede en la iglesia. Nos reunimos para recordar las palabras y los actos salvadores de Jesús, que se nos hacen presentes una vez más en nuestra propia comunidad.

Pregunta del día: ¿Cómo has sentido la presencia de Jesús en tu vida esta Navidad?

Señor, te agradezco por el don de tu Palabra Viviente.