¿Te has preguntado alguna vez la razón por la que en la versión en inglés del villancico “Regocijad! Jesús ha venido” se canta “and heaven and nature sing” (cantan los cielos y la naturaleza)? Con toda la atención que recibe el intercambio de regalos y la familia, podemos caer en un concepto limitado de la Navidad. Cristo vino para cada uno de nosotros, pero también vino para transformar toda la creación, prometiéndonos un día un nuevo cielo y una nueva tierra. Desde el jardín abandonado hasta el Gran Cañón, el nacimiento de Cristo es una buena nueva para todo el universo. Mientras continuamos celebrando este regalo perfecto, agradezcamos a Dios por amar tanto la creación que no la abandona.

Pregunta del día: ¿De qué manera puedo cuidar la parte de la creación que Dios me ha confiado?

Bendito sea el Señor, todas las obras del Señor, alabémoslo y exaltémoslo por siempre.