Hoy conmemoramos la festividad de los Santos Inocentes, los bebés que el rey Herodes ordenó masacrar, con la esperanza de matar al “rey de los judíos que acaba de nacer”. En Mateo 2,1-18 se relata la historia: “Al verse engañado por los magos, Herodes se enfureció y mandó matar, en Belén y sus alrededores, a todos los niños menores de dos años”.

Los Santos Inocentes son pocos en comparación con la práctica del aborto en nuestros tiempos. Reza por la intercesión de estos Inocentes por el fin del aborto y para que todos puedan llegar a conocer la dignidad y el valor de la vida de cada ser humano.

Pregunta del día: ¿Cómo puedo defender la dignidad de la vida en todas sus etapas?

Santos Inocentes, intercedan por nosotros en nuestra obra para garantizar la protección de la vida en todas sus etapas.