“…Mis ojos han visto han visto a tu Salvador, al que has preparado para el bien de los pueblos…” (Lc. 2, 30-32) son las palabras de Simeón que leemos hoy en evangelio. Hemos sido testigos del nacimiento del Mesias, el principe de la paz. La presencia del niño es el amor en medio de los hombres, el mundo ya no es un lugar obscuro, aunque a veces lo parezca. Los cristianos que buscamos el amor, sabemos donde encontrarlo, y es ese Amor el que el mundo está tan necesitado, también para aquellas personas que aparentan estar felices lejos del amor de Dios.