Hoy encendemos la vela rosada de la corona de Adviento, esto nos recuerda que estamos en un tiempo de ¡alegría y esperanza! El salmo de la Misa de hoy nos lo dice, “Alégrate tierra; romped a cantar montañas, porque vendrá nuestro Señor. En sus días florecerá la justicia y la paz”. Un cristiano es una persona alegre, un alma triste está sujeta a muchas tentaciones; tengamos hoy una actitud de alegría con los que nos rodean. Invita a un amigo o familiar a ir a la Iglesia, no lo olvides… la fuente de la alegría verdadera es ¡Cristo nuestro Señor!