Que mejor manera de empezar el año, que poniéndonos bajo el amparo de María madre de Dios y madre nuestra. Cuántas veces hemos visto la imagen de María con el niño Jesús en sus brazos: la maternidad es el hecho central de su vida y el fundamento de todos los privilegios que Dios quiso darle. El amor a María siempre nos lleva a Jesucristo, así que empecemos el año con buen pie junto a ella. Repitamos juntos durante el día: Santa María madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte.

La pregunta de hoy: ¿Qué hare para agradecerle a Nuestra Madre Maria por el gran amor que me tiene?

Santa Madre Maria, ruega por nosotros en este primer día del año y que nuestro amor a tu hijo, Jesús, aumente cada día.