¡La Navidad puede ser agotadora! Hay regalos que comprar, viajes que planear, familia que visitar, comidas que preparar, además de todas nuestras responsabilidades cotidianas. En medio de todo ese entusiasmo, es fácil agotarse y reírse irónicamente pensando en las letras de la canción “Noche de paz, noche de amor, todo duerme en derredor.” ¡No es nada como tu experiencia! Quizás el remedio para nuestro agotamiento en esta fiesta no sea simplemente escuchar esas palabras, sino también vivirlas.

La pregunta de hoy: ¿Cómo podemos hacer más tiempo entre tantas tareas para disfrutar de la paz de esta temporada?

Señor, enséñame a encontrarte en los momentos de tranquilidad.