Hoy encendemos la vela rosada de la corona de Adviento. Esto nos recuerda que estamos en un tiempo de ¡alegría y esperanza! El salmo de la Misa de hoy nos dice, “Griten jubilosos, habitantes de Sión, porque Dios de Israel ha sido grande con ustedes.” Un cristiano es una persona alegre. Un alma triste está sujeta a muchas tentaciones. Tengamos hoy una actitud de alegría con los que nos rodean. Invita a un amigo o familiar a ir a la Iglesia, no lo olvides… la fuente de la alegría verdadera es ¡Cristo nuestro Señor!

La pregunta de hoy: ¿Cómo puedo hoy alegrar el día de un amigo o familiar?

Señor, yo quiero ser un Cristiano alegre. Ayúdame a enfocarme en el gozo de tu nacimiento.