Que hermosa es la oración del Magníficat que hoy la Virgen la recita con gran alegría, hablando de la grandeza de Dios. Esta oración contiene la razón profunda de toda humildad, María se considera pequeña para que Dios haga cosas grandes en su vida. ¡Hay tanto que aprender de María! Se hizo esclava del Señor y ahora todas las generaciones la llamamos bienaventurada. La Virgen lleva alegría a todos los lugares por donde pasa. Hoy María quiere estar a nuestro lado llenando nuestro corazón, nuestros hogares y lugares de trabajo de su alegría profunda.

La pregunta de hoy: ¿Cómo puedo imitar el sí de María?

Virgen Maria, ayúdame a decir que sí, como tú, al Señor.