¡Feliz Navidad! El príncipe de paz ha llegado a ésta bendita tierra. Él, que nació pobre, nos enseña que la felicidad no se encuentra en las cosas materiales. Viene al mundo con sencillez y nos enseña a ser humildes. Cuando miramos a María la vemos llena de alegría. Ella sabe que ha empezado una nueva era para la humanidad: la del Mesías, su hijo. Pidamos a la Virgen que nos ayude a no perder jamás la alegría de estar junto a Jesús. “Alegrémonos todos en el Señor porque nuestro Salvador ha nacido en el mundo. Del cielo ha descendido hoy para nosotros la paz verdadera”. (Antífona de entrada, Misa de Navidad).

La pregunta de hoy: ¿Cómo celebraré el nacimiento de Jesús?

Dios poderoso y misericordioso, gracias por el regalo perfecto, Jesús.