¡Hoy es el último día del 2015! Reflexionando en el pasado y poniendo la mirada en el año nuevo balanceemos lo bueno y lo malo. Es bueno pedir perdón a Dios por nuestras faltas de amor, por todo lo que nos propusimos y no pudimos hacer. Demos gracias a Dios por todas las bendiciones recibidas. La lista de propósitos puede ser muy grande, lo importante es que sean concretos y fáciles de medir. Pidámosle al Espíritu Santo que nos ilumine en qué áreas debemos enfocar nuestras resoluciones para el año nuevo.

La pregunta de hoy: ¿Qué es lo que Dios quiere de mí en este año nuevo?

Espíritu Santo, ilumíname para que pueda saber en lo que debo enfocarme este año. Jesús, gracias por todo lo que me has regalado este año. Ayúdame siempre a darte gracias.