Nochebuena: la verdadera maravilla de Navidad

Nochebuena siempre ha sido mi celebración preferida del año desde que era muy joven. Pero ese sentimiento aún existe en mí, por una razón diferente.

Cuando era joven, Nochebuena era cuando colgábamos calcetines, esparcíamos alimento para los renos sobre la nieve y, ¡nos íbamos a dormir tan pronto como nos era posible porque venía Papá Noel! Mis padres organizaban estas tradiciones para mí y mis hermanos a la perfección, todos nos íbamos a la cama sintiendo la magia de la Navidad. Mis hermanos y yo hemos dejado atrás un poco de esa magia. Ahora, no veo desaparecer esta magia sino, más bien, me doy cuenta del auténtico espíritu de Navidad; el Espíritu Santo, presente en cada una de las personas en el mundo, reuniéndonos para celebrar el nacimiento de Jesucristo. Esta noche, incluso cuando mis padres todavía nos hacen colgar los calcetines y esparcir el alimento para renos en la nieve (después de todo, son grandes oportunidades fotográficas), la verdadera razón para sentir paz cuando concilio el sueño, es que nuestro Salvador se humilló naciendo en un pesebre, para vivir entre nosotros y salvarnos.
– Christina Marie, Departamento de Necesidades Especiales

Nochebuena siempre ha sido mi celebración preferida del año desde que era muy joven. Pero ese sentimiento aún existe en mí, por una razón diferente.

Cuando era joven, Nochebuena era cuando colgábamos calcetines, esparcíamos alimento para los renos sobre la nieve y, ¡nos íbamos a dormir tan pronto como nos era posible porque venía Papá Noel! Mis padres organizaban estas tradiciones para mí y mis hermanos a la perfección, todos nos íbamos a la cama sintiendo la magia de la Navidad. Mis hermanos y yo hemos dejado atrás un poco de esa magia. Ahora, no veo desaparecer esta magia sino, más bien, me doy cuenta del auténtico espíritu de Navidad; el Espíritu Santo, presente en cada una de las personas en el mundo, reuniéndonos para celebrar el nacimiento de Jesucristo. Esta noche, incluso cuando mis padres todavía nos hacen colgar los calcetines y esparcir el alimento para renos en la nieve (después de todo, son grandes oportunidades fotográficas), la verdadera razón para sentir paz cuando concilio el sueño, es que nuestro Salvador se humilló naciendo en un pesebre, para vivir entre nosotros y salvarnos.
– Christina Marie, Departamento de Necesidades Especiales