¿Qué es lo que realmente estamos esperando?

En este día hace un año compartí una reflexión sobre los acontecimientos que esperaba que sucedieran:

  • que finalizara la temporada de exámenes finales
  • regresar a mi casa, en Texas, al concluir la primera mitad del año en Maryland
  • recibir una oferta para trabajar como misionero durante el verano
  • un sinnúmero de otras cosas con diversos grados de importancia.

Un año después, todos estos acontecimientos han ocurrido y han sido positivos. Estos acontecimientos se han ido sucediendo, y a medida que se acercan las nuevos, reflexiono sobre lo que tienen en común todos aquellos que llegan y desaparecen, tratando de ejemplificar un estilo de vida de adoración y aceptación del amor del Padre.

El Adviento es un tiempo de espera… ¿pero de qué? Sé que Dios conmovió mi corazón en un sinnúmero de formas en el último año, y en cada nueva oportunidad me reveló su gracia una y otra vez. Sin embargo, los sucesos que espero en la tierra son meramente una preparación para lo único que mi corazón realmente anhela, que es ese divino regalo de la vida eterna en el cielo. Mi fe y mi búsqueda de este objetivo singular influye en la manera en cómo me preparo para todo lo demás en esta vida. Mientras nos preparamos para este Nuevo Año, ruego que podamos encontrar la paz en la espera, sabiendo que la alegría que nos llegará es eterna.
– Stephen McNierney (UMD, promoción de 2022)

En este día hace un año compartí una reflexión sobre los acontecimientos que esperaba que sucedieran:

  • que finalizara la temporada de exámenes finales
  • regresar a mi casa, en Texas, al concluir la primera mitad del año en Maryland
  • recibir una oferta para trabajar como misionero durante el verano
  • un sinnúmero de otras cosas con diversos grados de importancia.

Un año después, todos estos acontecimientos han ocurrido y han sido positivos. Estos acontecimientos se han ido sucediendo, y a medida que se acercan las nuevos, reflexiono sobre lo que tienen en común todos aquellos que llegan y desaparecen, tratando de ejemplificar un estilo de vida de adoración y aceptación del amor del Padre.

El Adviento es un tiempo de espera… ¿pero de qué? Sé que Dios conmovió mi corazón en un sinnúmero de formas en el último año, y en cada nueva oportunidad me reveló su gracia una y otra vez. Sin embargo, los sucesos que espero en la tierra son meramente una preparación para lo único que mi corazón realmente anhela, que es ese divino regalo de la vida eterna en el cielo. Mi fe y mi búsqueda de este objetivo singular influye en la manera en cómo me preparo para todo lo demás en esta vida. Mientras nos preparamos para este Nuevo Año, ruego que podamos encontrar la paz en la espera, sabiendo que la alegría que nos llegará es eterna.
– Stephen McNierney (UMD, promoción de 2022)